La novela distópica se adueña del mundo
Divergente de Verónica Roth ha vuelto a poner en la palestra las novelas distópicas, esas que presentan una realidad o futuro opuesto al utópico, como 1984 de George Orwell, el exponente más conocido de este sub género. Hurgando en la literatura universal se encuentran obras como La Naranja Mecánica, la japonesa Battle Royale y recientemente Los Juegos del Hambre.
George Orwell publicó su gran obra, titulada 1984, en el año 1949. Considerada la cumbre de la trilogía de ciencia ficción distópica, junto a Un mundo feliz (Brave new world en inglés), de Aldous Huxley, y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury. En esta novela, el protagonista Winston Smith comienza a darse cuenta de la verdad de la sociedad impuesta por el Gran Hermano, quien gobierna en Oceanía, uno de los tres grandes continentes que existen en este universo, donde se crean cuatro grandes ministerios cargados de ironía. El ministerio de la verdad se encarga de reescribir la historia a su conveniencia; el ministerio del amor administra las torturas; el ministerio de la paz está a cargo de las guerras, mientras que el ministerio de la abundancia se encargaba racionar los alimentos y productos básicos.
John Hurt, Richard Burton y Suzanna Hamilton protagonizan la adaptación cinematográfica de este libro, estrenada estratégicamente en el año 1984 y casualmente algunas escenas fueron grabadas en el mismo día y lugar mencionados por Orwell en la novela. Fue la viuda del autor quien autorizó la filmación antes de morir en 1980, con la única condición de que no hicieran uso de efectos especiales futuristas.
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