Hay que comerse esos libros
Doña Flor y sus dos maridos, de Jorge Amado: novela donde la cocina juega un rol fundamental. Su protagonista era la respetada directora de la “Escuela culinaria Sabor y Arte”.
Afrodita, de Isabel Allende: dice su protagonista “Me arrepiento de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar …”
El cementerio de Praga, de Umberto Eco: fabulosa novela histórica donde su particular protagonista tiene una, igualmente, particular relación con la comida. Su receta de “Pasta a le sarde” es maravillosa. Comprobada.
Como agua para chocolate, de Laura Esquivel: Tita lograba deslumbrar con la exquisitez de sus cocina, pero su felicidad o su tristeza al cocinar se contagiaba sin remedio a quien comiera sus platos.
Elogio de la berenjena, de Abel González: Anécdotas y recetas de gente famosa vistas y narradas desde el ojo de la cerradura.
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